Formoseño condenado a 12 años por violar a dos nenas

Antonio “Falucho” González, de 40 años, oriundo de la localidad de Villafañe - Formosa, es un trabajador rural, que abusó sexualmente entre 2013 y 2018 de una menor de su entorno familiar y una amiguita de esta, cuando las menores tenían entre 5 y 10 años de edad.

Los aberrantes abusos fueron cometidos en Chazón (Córdoba), entre 2013 y 2018 cuando se desempeñaba como tractorista en un campo de esa zona.

La detención de González se produjo en horas de la madrugada del 24 de enero del año pasado, cuando caminaba por las calles de la capital formoseña, adonde se había ido para eludir la acción de la Justicia cordobesa, que estaba tras sus pasos a raíz de los abusos cometidos hasta los últimos meses de 2018.

Cuando los hechos comenzaron a trascender, provocaron el repudio generalizado de los vecinos de Chazón y las crecientes sospechas sobre el proceder del supuesto violador lo pusieron literalmente en fuga.

El arresto se concretó en la esquina de avenida Dr. Néstor Kirchner y calle Emilio Mancebo, en barrio Liborsi de la ciudad de Formosa, detención, que se concretó con la colaboración de efectivos de la División Informaciones de la Policía.

A instancias de un acuerdo previo entre la Fiscalía y la Defensa, el camarista Félix Martínez le impuso ayer una condena de 12 años de prisión de cumplimiento efectivo.

Antonio Germán González (40) optó por confesar los graves episodios delictivos cometidos en la localidad de Chazón de 2013 a 2018 en perjuicio de dos niñas que tenían entre 5 y 10 años de edad. 

La calificación legal

En efecto, este convicto primario con último domicilio en calle 15 de la localidad de Chazón, pero oriundo de un pequeño pueblo del sur formoseño, fue declarado autor penalmente responsable de los siguientes episodios delictivos:

- Primer hecho: “lesiones leves calificadas”.

- Segundo hecho: “abuso sexual con acceso carnal, calificado por el vínculo y por peligro de contagio de una enfermedad de transmisión sexual grave, continuado”, y “promoción a la corrupción de menores, calificada por el vínculo”, en perjuicio de una menor de su entorno familiar.

- Tercer hecho: “abuso sexual gravemente ultrajante, calificado por su condición de guardador y por peligro de contagio de una enfermedad de transmisión sexual grave, continuado”, y “promoción a la corrupción de menores, calificada por la condición de guardador”, en perjuicio de otra niña, amiga de la anterior.

Como se trataba de delitos de instancia privada, en los que además las víctimas son menores de edad, las deliberaciones se realizaron a puertas cerradas y por videoconferencia, en el marco de las medidas sanitarias adoptadas por la Justicia con motivo de la pandemia por coronavirus.

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